11 febrero

Prácticas en LinkedIn que no gustan a los usuarios

LinkedIn es la red profesional por excelencia, pero hay quienes la usan incorrectamente.

Todas las redes sociales evolucionan constantemente como casi todo en Internet. Y LinkedIn no podía ser una excepción. Los usuarios, más de 10 millones a finales de 2017, hemos visto cómo los mensajes  incorporaban emoticonos y gifs y se asemejaban cada vez más al Messenger de Facebook.

Últimamente nos hemos encontrado con la posibilidad de mostrar intereses de empleo, el mentoring como novedad para perfiles senior o un verdadero furor por seguir y mejorar el SSI (Social Selling Index).

Sin embargo, y en alguna medida a causa de esos cambios, hemos podido observar también un amplio abanico de prácticas que desagradan a la mayoría de usuarios. Al menos, a muchos miembros de nuestra comunidad que, después de un par de conversaciones, nos han inspirado este artículo.

Vamos a describir a continuación algunas de ellas:

Publicaciones propias de Facebook. Si LinkedIn es una red profesional se espera leer sobre temas profesionales, sin embargo, sobre todo después del cambio que mencionamos arriba, nos encontramos cada vez más publicaciones con imágenes “intranscendentes”, sobre temas banales  alejados de intereses laborales o empresariales.

Quizá todo el mundo no esté de acuerdo, pero no entendemos que en LinkedIn se hable de películas al menos que seas actor o de política al menos que seas político, por poner algún ejemplo. Y es que los autores de este tipo de publicaciones solo persiguen abrir polémicas que generen comentarios e interacción, aunque no tengan nada que ver con la esencia de la red. En nuestra opinión, nada más erróneo, porque lo único que hacen es introducir ruido que distrae de temas de mayor interés para los fines profesionales.

Es una práctica que se viene denunciando desde perfiles de personas con cierto peso dentro de la red, pero que deberíamos reivindicar todos.

 

Uso “fraudulento” de validación de aptitudes. Aunque LinkedIn recomienda que solo se acepte contacto de personas que conozcamos, lo cierto es que tenemos libertad para establecerlo con cualquiera que nos lo solicite, y si seguimos una estrategia en la que interesa tener cuantos más contactos mejor, lo normal es que se acepte y solicite contacto a muchas personas que no conocemos personalmente y con las que no hemos tenido antes relación. Es muy frecuente encontrarnos con personas desconocidas que, nada más establecer contacto, validan todas o la mayoría de nuestras aptitudes, esperando una respuesta recíproca. Si contactar con personas de las que no conocemos más que la trayectoria que describen en su perfil supone, de entrada, confiar en que esa información es fidedigna, sería todo un acto de fe confiar en que posee todas las aptitudes que manifiesta. Y no es que dudemos de que algunas personas posean muchas aptitudes, sino que no comprendemos cómo alguien puede validarlas a personas desconocidas.

Consideramos que la mejor práctica en este caso es validar solo aquellas aptitudes que nos consten en personas lo suficientemente conocidas porque de lo contrario estaríamos desvirtuando esta fuente de información que por lo que hemos manifestado más arriba pierde todo su propósito.

Actualizado el 14/02/18:

Precisamente hoy leo el siguiente post de Ana María Ros en LinkedIn comentando que la red social se toma en serio este tipo de prácticas con un sistema de validación más riguroso, así que nos tenemos que felicitar por ello:

Publicación de recomendaciones falseadas. No nos atrevemos a utilizar la palabra falsas porque si alguien recomienda a una persona más o menos conocida, normalmente lo va a hacer con la intención de favorecer a esa persona pero no tiene por qué alejarse de la realidad. No obstante, en este caso, al tratarse de alguien conocido es fácil que, como mínimo, el comentario sea lo más positivo posible. Sin embargo, basándose en la posibilidad de solicitar y rectificar estas recomendaciones, hay muchas personas que las utilizan para “adornar” en exceso sus cualidades o las de los demás, lo que también desvirtúa los fines a los que este apartado está dedicado.

 

Enviar un mailing a contactos de LinkedIn sin personalizar y sin segmentar.  El envío indiscriminado de correos electrónicos cada vez se está poniendo más difícil, sobre todo si tenemos en cuenta la próxima incorporación del nuevo Reglamento General de Protección de Datos. No obstante, hay quienes que desde empresas o personalmente continúan haciendo un mal uso de estos envíos. En lo que a LinkedIn respecta, molestan especialmente aquellos mensajes sin personalizar y claramente iguales para cualquier destinatario. Y no es que pensemos que no habría que aprovechar los contactos para remitirles información, sino que esto debe estar suficientemente trabajado de modo que el contenido sea personalizado y relevante para cada destinatario y, por supuesto, dirigido solo a aquellos contactos para los que sea realmente de interés. Lógicamente habrá que hacer un trabajo de segmentación previo.

Aunque el perfil puede configurarse para permitir la recepción de mensajes in-mail patrocinados, hay que valorar si realmente compensa ya que en muchas ocasiones solo sirve para recibir campañas muy poco adaptadas a nuestros intereses.

Todas las anteriores son algunas malas prácticas que nos desagradan especialmente, pero quizá a ti te molesten otras distintas. ¡Cuéntanoslas!

AUTOR

Curiosa por naturaleza, aprendedora incansable. Más de media vida trabajando en Marketing, off y on, y poniendo en práctica día a día lo aprendido. Graduada en ADE y Diplomada en Empresariales. Fundadora de dos marcas dedicadas a la estrategia de Marketing digital y generación de contenidos.