6 abril

Nube de palabras marketing de contenido

Sí al Marketing de Contenidos

¿Qué aporta este enfoque a tu negocio y cuáles son los beneficios para tu marca?

Mucho se lleva escrito sobre este enfoque de Marketing. Hace ya algunos años comenzaron a escribirse artículos proclamando que “El contenido es el Rey“. Naturalmente, refiriéndose al medio digital. La creación de webs y, sobre todo los primeros blogs, impulsaron la proliferación de esta corriente, si así podemos llamarle a algo que hoy día ya se considera imprescindible.

Sin embargo éste no es un producto o una creación del entorno on-line, sino off-line.

Para empezar, vamos a hacer un poco de historia. Las marcas han creado contenido desde que comenzaron a publicitar sus productos. Y pronto buscaron formas de llegar a su público con medios adicionales a los meros anuncios. Los expertos en Content Marketing en USA nombran a John Deere como una de las primeras empresas en crear material útil para sus clientes, ya que en 1895 esta empresa fundó la revista “The Furrow” (el surco), que hoy todavía existe en formato digital, como podemos ver en el enlace anterior.

El momento en el que puede hablarse propiamente de Marketing de Contenidos es cuando se pasa de un marketing centrado en el producto y la comunicación de sus características, a un marketing centrado en el consumidor y en los beneficios que los productos podían proporcionarles. Es, sin duda, cuando comienza a hablarse de Storytelling y a ponerlo en práctica.

Los marketeros se propusieron “hacer soñar” a los consumidores contándoles historias. La publicidad televisiva fue el más claro exponente, de modo que los anuncios se convirtieron en pequeñas películas de 20 o 30 segundos de duración. En ese tiempo el espectador se sentía trasladado al escenario que contemplaba y se imaginaba viviendo la historia y, naturalmente, logrando el beneficio que, al final, se desvelaba. Ejemplos ilustrativos son muchos anuncios de automóviles como el recordado “¿Te gusta conducir?” de BMW, o los de Nescafé, con su todavía vigente campaña “Un sueldo para toda la vida”.

Una vez aparecida Internet y extendido su uso entre la población, la consecuencia natural ha sido el desarrollo de las webs como centros de operaciones del contenido. Además, la evolución de la tecnología de las comunicaciones y de todo tipo de aplicaciones y plataformas, ha permitido la incorporación de funcionalidades impensables en sus inicios, como la carga ultra-rápida de imágenes o vídeo. Así, los contenidos han evolucionado desde la simple información hasta el comercio electrónico que conocemos hoy, donde podemos encontrar y comprar miles de productos con todo tipo de detalles. Sin embargo, el momento en el que el Marketing de Contenidos cobra verdadero sentido, es a partir de la explosión de las redes sociales. Las marcas logran, gracias a la interacción con sus clientes, no solo conocerlos y poder personalizar sus productos, sino llegar a construir sus historias empresariales de su mano.

Entonces, ¿cómo pueden utilizarlo las empresas?

El Marketing de Contenidos debe ser algo creado por y para el usuario destinatario y, sobre todo, debe servir para estrechar los vínculos entre clientes y empresa.

Por tanto algunas de las actividades que llevaremos a cabo son las siguientes:

  • Informar de aquello que consideremos útil para dar a conocer nuestra organización y lo que podemos llegar a ofrecer, así como de noticias y novedades que sirvan para ayudar a los consumidores a tomar mejores decisiones de compra.
  • Formar en aquellos temas en los que nuestra empresa es competente, de modo que incluso lleguemos a conseguir ampliar nuestro potencial mercado.
  • Comunicar aquellos acontecimientos e hitos significativos de nuestra trayectoria, así como ofertas comerciales, novedades, etc.
  • Interactuar con los clientes actuales y potenciales, abriendo canales bidireccionales que nos sirvan para mantener conversaciones en las que ellos reciban respuesta a sus demandas y nosotros información útil para el negocio.
  • Entretener proponiendo actividades lúdicas e interactivas para fomentar la permanencia de los participantes, cerca de nuestra marca.
  • Vender en nuestra propia tienda online o en plataformas de comercio electrónico.

Pero nada de esto debe dejarse al azar, sino que

Debe ser fruto de la planificación y diseño de una estrategia de contenidos, que vendrá marcada por la estrategia de marketing de la empresa.

Solo así lograremos, como consecuencia:

  • Conocer a nuestros clientes, sus gustos, sus necesidades, sus inquietudes y, no menos importante, lo que les disgusta o aquello con lo que no están conformes y que nos debe conducir a la mejora continua.
  • Personalizar nuestros productos o servicios y adaptarlos a las expectativas de nuestros consumidores.
  • Fidelizar a los clientes satisfechos con su experiencia y relación con nuestra marca y convencer a otros menos próximos.

Para no quedarnos solo en teorías, podemos mencionar algún ejemplo práctico que nos gusta especialmente. Este es el caso de Gallina Blanca, cuya página, muy lejos de ser un catálogo de fotos o fichas de productos, es un completo recetario y alberga, entre otras muchas propuestas, una comunidad de aficionados a la cocina que comparten sus realizaciones.

Es un claro ejemplo en el que la marca comparte contenido útil para sus usuarios y, además, les da voz para que ellos mismos contribuyan con sus propias aportaciones.

AUTOR

Curiosa por naturaleza, aprendedora incansable. Más de media vida trabajando en Marketing, off y on, y poniendo en práctica día a día lo aprendido. Graduada en ADE y Diplomada en Empresariales. Fundadora de dos marcas dedicadas a la estrategia de Marketing digital y generación de contenidos.

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